Karen Lugo / BDM en MR SOLUTIONS
¿Qué es la Virtualización?
Hoy en día, muchas personas hemos oído hablar de la “virtualización”. Pero, ¿sabemos realmente qué es? ¿Con qué la relacionamos y, sobre todo, por qué puede ser importante para una empresa?
Imaginemos un edificio con muchos departamentos. Cada uno tiene solo una persona, pero muchos están vacíos la mayor parte del tiempo. Algo parecido puede pasar en una infraestructura tradicional. Cada aplicación puede usar un servidor físico independiente. Sin embargo, muchas veces solo usa una parte de su capacidad.
Aquí es donde entra la virtualización. Esta tecnología permite crear diferentes entornos virtuales sobre una misma infraestructura física. Así, se aprovechan mejor los recursos disponibles. Con esto, una empresa puede agrupar distintas cargas de trabajo y reducir la cantidad de servidores físicos necesarios.
Los retos de una infraestructura tradicional
Aunque la virtualización es una tecnología común, todavía hay organizaciones que trabajan sobre todo con infraestructura física. Estas pueden tener algunos problemas a medida que aumentan sus necesidades tecnológicas.
Entre estos retos se encuentran:
- Se usa más el espacio físico en el sitio.
- Mayor consumo energético.
- Mayores requerimientos de climatización.
- Más infraestructura para administrar y mantener.
- Dependencia de equipos físicos que pueden llegar al final de su vida útil.
- Mayor complejidad operativa.
- Los procesos de respaldo y recuperación pueden ser más complicados.
En conjunto, estos retos pueden llevar a costos operativos más altos. También pueden hacer que el área de TI dedique más tiempo a la administración de la infraestructura. Además, aumentan la complejidad para el área de TI.
Consolidación de servidores: el beneficio oculto
Aunque la virtualización suele relacionarse sobre todo con la creación de máquinas virtuales, uno de sus mayores beneficios surge cuando ayuda a juntar diferentes cargas de trabajo y usar mejor la infraestructura disponible.
Aquí aparece uno de los beneficios menos visibles de la virtualización. Se trata de la consolidación de servidores. No solo reduce la cantidad de equipos físicos. También permite usar mejor la capacidad disponible y construir una infraestructura más flexible. Según las necesidades de cada organización y un diseño adecuado, la virtualización puede aportar beneficios como:
- Mejor uso de recursos. Se pueden asignar recursos de procesamiento, memoria y almacenamiento según lo que necesite cada máquina virtual.
- Administración centralizada. Una plataforma virtualizada puede ayudar a manejar varias cargas de trabajo desde herramientas centralizadas.
- Más flexibilidad y escalabilidad. Se pueden asignar o ajustar recursos con más facilidad a medida que cambian las necesidades del negocio.
- Optimización de espacio y energía. Reducir la infraestructura física puede bajar la necesidad de espacio, energía y aire acondicionado.
- Mayor capacidad para crear esquemas de disponibilidad. Según la arquitectura que se use, la virtualización puede ayudar a aplicar estrategias que reducen el efecto de las fallas. Esto mejora la continuidad de las cargas de trabajo.
Virtualizar no es solamente tener menos servidores
Y ahora, ¿qué hacemos? Ya conocemos algunos de los retos y beneficios. Pero, ¿cómo saber si la virtualización es la estrategia adecuada para una organización?
Antes de virtualizar, una organización debe revisar la infraestructura que ya tiene. Debe responder preguntas clave. ¿Qué crecimiento espera? ¿Qué nivel de disponibilidad necesita? ¿Cuáles son sus aplicaciones críticas? ¿Qué capacidad de almacenamiento requiere y cómo protegerá sus datos?
Una infraestructura con menos servidores, pero mal dimensionada, puede crear nuevos riesgos en vez de resolver los que ya existen. Por eso, la virtualización debe verse como una forma de mejorar la infraestructura y no solo como una manera de reducir el hardware.
Cuando está bien diseñada, la consolidación permite usar los recursos tecnológicos de forma más eficiente. Además, la infraestructura puede ajustarse con más facilidad a las necesidades del negocio.
Al final, virtualizar no es solo reducir equipos físicos. También se trata de usar mejor los recursos que ya tiene la empresa y preparar la infraestructura para crecer de forma más ordenada.





